Diseño

Hacia una moda ética

18 de Abril, 2018 | por Carla Gago de conexioncoral.com
“La moda genera un marcado impacto sociológico, económico y medioambiental”, así lo afirma Adriana Marina, fundadora de “Hecho por Nosotros”, organización que desde 2008 combate la pobreza, fomenta el consumo responsable y el desarrollo sustentable. Junto al Foro de Moda Ética Latinoamericana redefine el rol de la industria textil e indumentaria como promotora de cambio social mediante la confección de prendas que cuidan al planeta y fortalecen la identidad regional.

Mucho se habla sobre el enigmático mundo de la moda: se dice que es frívolo, que impone cánones fulminantes sobre lo que “se debe” vestir y lo que no, que construye ideales de belleza inalcanzables. Adorado por miles y despreciado por otros, la moda es un canal de expresión e identidad que forma parte de nuestra realidad cotidiana. Desde “Hecho por nosotros”, la lectura trasciende la rigidez de los prejuicios que hoy en día recaen sobre la industria. Proponen una moda de triple impacto, con conciencia social y ambiental.

Moda y Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible

“La industria global textil y de la moda tienen una enorme responsabilidad. Garantizar que el crecimiento y el desarrollo económico vayan de la mano con la justicia social, el trabajo decente y la protección del ambiente es un resultado deseado que está en consonancia con los objetivos clave de la Agenda 2030”, sostiene Marina.

El abordaje de una moda con principios éticos es la piedra angular para empezar a construir una industria sustentable de impacto y, para ello, es imperante que a nivel colectivo se trabaje en una redefinición de las cadenas productivas. “Creemos que la industria necesita un proceso de resiliencia. Ésta puede ofrecer soluciones integradas para erradicar la pobreza con el fin de lograr el desarrollo sostenible en todo el mundo. Tiene un vínculo directo al menos con 12 de los 17 ODS: pobreza, igualdad de género, agua limpia, trabajo decente y crecimiento económico, industria, innovación e infraestructura, producción y consumo responsable, alianzas, entre otros”.

Desde la organización se trabaja fuertemente en investigación con el objetivo de brindar soluciones innovadoras que posicione a la industria textil e indumentaria como un agente de cambio social, económico y ambiental. A tales fines, participan en eventos en Naciones Unidas habiendo obtenido el status consultativo por parte de la entidad internacional. Además, “Hecho por Nosotros” ofrece una plataforma de colaboración para la generación de contenido académico y de difusión, abierta a profesionales de distintas ramas y a quien esté interesado en el tema.   

Fibras naturales: mucho más que un insumo 

El uso de fibras naturales en la confección de prendas es uno de los pilares que da vida al trabajo llevado a cabo por la organización. ¿Por qué su empleo tiene un rol crítico en la construcción de una moda ética y sustentable? En primer lugar, la producción, procesamiento y exportación de fibras naturales son el sustento económico de miles de pequeños productores que dependen de dichas actividades para asegurar su subsistencia. Son, en consecuencia, fuentes de trabajo, promueven el desarrollo de las comunidades locales y el fortalecimiento de las identidades regionales.

En segundo lugar, las fibras naturales ofrecen una alternativa sustentable siendo biodegradables en su totalidad. De su procesamiento se pueden obtener derivados, como por ejemplo semillas, frutas y residuos a reutilizar en la construcción o en la generación de electricidad. Finalmente, la utilización de fibras naturales garantiza prendas higiénicas, con ventilación natural y cualidades térmicas con un impacto positivo en la salud.  

El artesano y el diseño: paladines de la sustentabilidad

Previo a la aceleración de la producción textil, la confección de prendas se gestaba en el corazón de los talleres donde el hacer folclórico del artesano fluía entre el movimiento de los hilos. Con el correr del tiempo, la demanda incesante de productos masivos desplazó el antiguo arte de producir con las manos y dio lugar al nacimiento de grandes cadenas y tiendas departamentales.

Hoy, “Hecho por Nosotros” obra en pos de un retorno a la tradición del diseño artesano. “Nuestro trabajo en diseño surge de un diálogo con las comunidades, aprendiendo de ellos su cultura, sus técnicas y capacidades de trabajo, sus formas de utilizar el telar y teñido natural de fibras provenientes de la Cordillera de los Andes. Se da un intercambio con el diseño contemporáneo, creando en conjunto un producto que responda a la demandada estética y calidad de los consumidores más exigentes del mercado europeo y mundial”, explica Marina quien creció en la Patagonia Argentina rodeada de comunidades andinas ricas en técnicas de diseño ancestrales.

Inspirada en los valores de los artesanos, fundó Animaná, una empresa social que busca posicionarse como una alternativa a los métodos de producción y consumo tradicionales de la industria de la moda. Para ello, crean talleres presenciales brindando herramientas que le permitan a los distintos grupos familiares perfeccionar el oficio. La moda, entonces, es una suerte de puente que une el pasado con el presente. En palabras de Marina: “A través de la moda, la identidad regional se robustece con una mirada a la historia, a la cultura propia, aprendiendo de las comunidades, creando colaboración y diálogo de igual a igual”. En este escenario, la mujer artesana es protagonista: hace uso de las distintas tecnologías y le da una impronta propia al proceso de creación de cada producto.

Una moda distinta es posible. Tomar dimensión del impacto de las prendas que vestimos es un ejercicio que nos conecta con esa sociedad más consciente que queremos construir. Reducir el daño ambiental, recuperar la sabiduría de nuestros ancestros, garantizar condiciones de trabajo dignas y promover un comercio justo y responsable son el combustible del desarrollo sostenible.

Cuestionar los procesos productivos y reavivar el debate sobre qué hay detrás de aquello que consumimos nos despierta como individuos y como colectivo. Para muchos, la moda se aleja del fantasma de lo frívolo y es una poderosa herramienta de cambio. “Para mí, la moda ética es un sueño, una forma de negocio alternativo; es aportar al mundo creando valor desde el inicio hasta el fin de cada producto, trabajando en redes colaborativas y generando puentes e intercambio con la tecnología, el conocimiento y el diseño. Así se crean modelos de negocios innovadores y competitivos que protegen la biodiversidad, la cultura y el ambiente. Encontré en esta industria una plataforma de comunicación para llevar un mensaje de transformación a través de la creación de la marca Animaná y de la ONG “Hecho por Nosotros”, concluye Marina.

  • HechoxNosotros impulsa diversos programas que vinculan la educación, el diseño y la moda, el emprendedurismo y la sustentabilidad. Seguilos en @hechoxnosotros. Más información en www.animanaonline.com y www.modaetica.com



 







NOTAS RELACIONADAS

Comentarios