Tecnología

La gravedad, ¿otra fuente de energía?

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14 de Octubre, 2016 | por Diego Musolino, Fundación Energizar
Foto: Gentileza Gravity Light

El sol siempre está, pero de noche todas sus bondades lumínicas son imposibles de aprovechar. Hay que esperar hasta la mañana siguiente. Para utilizar energía solar de noche, existen sistemas de acumulación de energía en, por ejemplo, baterías que permiten almacenar durante el día para poder abastecernos al caer el sol. Esta autonomía y versatilidad viene acompañada de un costo de adquisición de equipamiento de almacenamiento que, por lo general, suele ser costoso y con una vida útil relativamente corta.

¿Cómo podría entonces una familia humilde, aislada de la red eléctrica, sin la capacidad económica de comprar baterías y un sistema de energía solar, disponer de al menos energía para encender una luz y poder cargar un celular? La respuesta podría estar en una mezcla interesante entre la gravedad y la energía del cuerpo humano.

Analicémoslo para descubrirlo: la gravedad es una fuerza de atracción. En la Tierra, la gravedad atrae a todos los objetos hacia el centro del planeta (o sea, hacia el suelo). El ejemplo más conocido es el de la lluvia. El agua se evapora por los rayos del sol, forma nubes en el cielo, luego se condensa y, por la acción de la gravedad, el agua cae en forma de lluvia. Si interceptamos al agua en su recorrido, antes de que llegue a su punto más bajo, podemos por ejemplo almacenarla en una represa para generar energía hidroeléctrica haciendo girar una turbina.

Obviamente una familia humilde no cuenta con los recursos para construir una represa, por lo que la lluvia no sería la solución para ella. Pero ¿qué sucedería si pudieran disponer de un generador eléctrico muy pequeño y barato que, al girar, genere suficiente energía como para encender una luz LED y cargar un celular? Un ejemplo de este tipo de generador eléctrico son los motores utilizados en los autos a control remoto que funcionan con pilas. Tecnología extremadamente sencilla de fabricar, barata y ya masificada en el mundo.

Ahora bien, sólo nos falta idear una forma de hacer girar este motor para que genere electricidad. Los creadores del proyecto Gravity Light encontraron la manera: llenar una bolsa con arena o piedras (o lo que se encuentre en el lugar) de forma tal que pese aproximadamente 12 kilos, y colgarla de un sistema de engranajes que permita hacer girar el motor para que genere electricidad. La bolsa cae muy lentamente por efecto de la gravedad, al ritmo de un milímetro por segundo, permitiendo al generador entregar aproximadamente media hora de energía para activar una luz LED y un cargador de celular.

La energía que el sistema genera es, en definitiva, la energía que el cuerpo humano tuvo que gastar en subir una bolsa de 12 kilos desde el suelo a una altura de casi dos metros, pero afortunadamente, es un gasto energético que cualquier familia puede realizar.

Nuevamente, la Gravity Light es un ejemplo de tecnología sencilla que puede ser replicada sin inconvenientes en cualquier país para ayudar a hacer frente a los problemas de las comunidades más vulnerables. ¡Es solo cuestión de tiempo hasta que algún grupo de jóvenes emprendedores tecnológicos se lance en la aventura de desarrollar estos productos y los adapte a los presupuestos y necesidades latinoamericanas!

Conocé más sobre el innovador proyecto en gravitylight.org


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