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La gota de viento que rebalsó el balde

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01 de Febrero, 2017 | por Diego Musolino
Motivado por las energías renovables y por ayudar a resolver las diferencias sociales que existen en su país, el arquitecto vietnamita y profesor universitario Le Vu Cuong, desarrolló un ingenioso sistema para que un grupo de 14 familias pudieran acceder a la energía eléctrica.
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En contextos desfavorecidos y alejados de los grandes centros urbanos, suele ocurrir que el suministro energético resulta más caro, e incluso a veces es inexistente por la inviabilidad económica de extender la infraestructura necesaria para abastecer a un conjunto pequeño de personas. Ese es el caso de una aldea flotante de bajos recursos separada a tan solo cinco kilómetros de Hanoi, la capital de Vietnam.

El acceso a la educación, la salud, el trabajo, la seguridad y un estilo de vida digno suele ser una ardua tarea en un contexto de aislamiento geográfico y desigualdad tan grande. Es allí donde las energías renovables y los recursos energéticos, como el sol y el viento, juegan un papel fundamental para combatir la desigualdad social. Todos recibimos sol y viento por igual, sea cual sea nuestra condición socioeconómica.

Inspirado por cambiar la realidad de este grupo de familias y por los buenos vientos que existen a la vera del río, Vu Cong emprendió el desafío de desarrollar un generador eólico con la mayor cantidad de elementos reciclados que encontrara, para poder dar acceso a la electricidad a bajo costo.

La solución, innovadora y extremadamente simple, vino de la mano de cuatro baldes de plástico, una batería antigua y elementos recuperados de impresoras rotas (principalmente los motores de corriente continua que actuarían como generadores eléctricos).  Así, el primer prototipo de aerogenerador de eje vertical cobró vida y fue instalado en cada uno de los 14 hogares, brindándole a cada familia la posibilidad de: encender una luz LED de hasta 45 Watts, cargar celulares y alimentar baterías antiguas de moto.

Si bien la cantidad de energía que esta curiosa invención genera es muy poca, marca un antes y un después en la calidad de vida del pueblo permitiéndoles contar con luz y carga de celulares. Necesidades básicas del mundo moderno.

Estas iniciativas desinteresadas y altruistas como la del profesor Vu Cong, que luego se viralizan por las redes a nivel mundial, son las que logran que la sociedad y los gobiernos escuchen la necesidad de los más excluidos. Y aquellos que trabajan con los más vulnerables en conjunto con los nuevos emprendedores, serán quienes, utilizando el ingenio y las nuevas tecnologías, puedan ayudar a resolver uno de los más grandes desafíos que enfrenta la sociedad hoy: defender la igualdad de oportunidades y promover el equilibrio en el conjunto de la sociedad.


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