Naturaleza

Cómo ser un turista responsable en tu próximo viaje

02 de Enero, 2018 | por Jezabel Handel de WORLD ANIMAL PROTECTION
Estas vacaciones son una oportunidad para poner en ejercicio el turismo basado en el respeto, amor y cuidado a los animales. Descubrí qué prácticas son recomendadas y, por el contrario, cuáles no.
Thomas Fields y Harshil Gudka

Quienes aman la naturaleza, buscarán vacacionar o estar cerca de lugares caracterizados por espacios al aire libre, con poca gente y que permitan estar en contacto con la fauna propia de ese sitio. Es que no hay duda de que salir de la ciudad y conectarse con los espacios verdes, brindan una paz y bienestar que no se logra si se vacaciona en una ciudad.

Sin embargo, al elegir como destino espacios donde pueden verse animales de la vida silvestre, muchos turistas, emocionados por la posibilidad de verlos y de conectar con ellos, desconocen los eventos de crueldad que se esconden detrás de muchas excursiones que eligen contratar, así como también de que ciertas prácticas que pueden presenciar no son propias del animal, por lo que le generan estrés o tensión.

La realidad es que muchos viajeros, incluso aquellos amantes de los animales y del ambiente en general, no están al tanto de lo que consumen en verdad y de las consecuencias que puede ocasionar aquello que compran como una actividad turística única y amigable. Existe también el caso de quienes no se apasionan por los animales, pero que aún así, no tienen intenciones de hacerles daño o de consumir servicios que vayan en contra de su bienestar.

Ahora bien, ¿cuáles son las prácticas que esconden el maltrato y cuáles son aquellas que aparentan no dañar a los animales, pero que en verdad sí lo hacen? Desde Protección Animal Mundial, te respondemos estas preguntas para que en tu próximo viaje, puedas actuar a favor de la naturaleza.

Nadar con delfines
¿Quién no sueña con montarse a un delfín, como en las películas, y nadar junto a él en el mar o en una pileta? Puede sonar muy divertido, pero esta conducta no es normal para esta especie. El delfín pertenece al mar y allí debe permanecer junto a su grupo de pertenencia, de lo contrario, no sólo sufrirá por haber sido separado de éste sino que se estresará por ser sometido a conductas que no son propias, como por ejemplo, pertenecer a un acuario y nadar junto a personas. Lo propio es su libertad.

Sacarte selfies con animales encadenados o en brazos
Lamentablemente, esta práctica se ha vuelto muy común, sobre todo en Asia (como sucede con los tigres) o en el Amazonas (principalmente con animales como el perezoso o las serpientes). Para poder tomarte esta fotografía, el animal fue separado abruptamente de su madre, en el caso de los cachorros, o forzado a salir de su hábitat sólo para que vos puedas tener una fotografía a cambio de que el vendedor turístico cobre por este servicio. ¿Vale la pena este sufrimiento que atraviesa el animal sólo por una foto?

Comprar souvenirs o productos de animales silvestres
Puede parecer lindo elegir como souvenir un colmillo de elefante, alfombras de tigre u objetos diseñados con piel de serpiente, pero ¿de qué modo se obtienen estos productos tan típicos y, paradójicamente, tan nocivos? Pues a través de la matanza cruel y desmedida de estos animales, una vez más, a cambio del beneficio económico. ¿Por qué no elegir entonces algún regalo que no represente el sufrimiento de ningún ser vivo?

Asistir a shows de entretenimiento con animales
Ver a elefantes o monos jugueteando en circos o delfines que danzan al compás de la música, claramente no son prácticas propias de la naturaleza. Para lograr este entretenimiento, los animales son sometidos a extensas horas de trabajo y entrenamiento que no hacen más que estresarlos y obligarlos a adquirir conductas que nada tienen que ver con su naturaleza propia, además de que implica sacarlos de su hábitat y separarlos de su familia.

Montar elefantes
Parece algo muy atractivo o llamativo el poder pasear con elefantes, algo típico en el continente asiático. Sin embargo, en este caso la especie también es alejada de su ambiente y de su grupo, exigiéndoles que aguanten jornadas laborales extenuantes, algo que no se asemeja con la vida de un elefante. Una vez más, se obliga a un animal a ir contra su propia naturaleza, estresándolo y tensionándolo a cambio de un beneficio económico.

Acariciar a un cachorro, como un tigre
A pesar de ser un tigre, puede parecer muy tierno darle una mamadera o acariciarlo, pero ¿sabías que para que el cachorro esté cerca tuyo fue separado abrupta y prematuramente de su madre? Esta forma de proceder no hace más que traerle sufrimiento y tristeza a esta especie, sumado al estrés que pasan cuando son encadenados para que los turistas puedan tomarse selfies, además de tocarlos.

Como puede verse, estas prácticas no hacen más que generar efectos negativos en el animal con el único objetivo de obtener un beneficio económico por parte del ser humano. Los animales no tienen voz, por lo que nosotros tenemos la responsabilidad de cuidarlos para que ellos vivan donde pertenecen: en la naturaleza. Entonces, ¿cuál sería el mejor modo de proceder cuando nos vamos de viaje?

  • No perturbar el hábitat natural de los animales.
  • No consumir servicios que pongan en peligro sus vidas.
  • No contratar excursiones o shows que estresen al animal o donde éste haya sido alejado de su hábitat (como los casos más arriba descriptos).
  • No tomar fotografías con ellos en brazos o encadenados. Sí hacerlo respetando su movilidad y locación, sin intervenir en su espacio.
  • Procurar excursiones de turismo responsable, como el avistaje.

Si todos ponemos en cuidado la responsabilidad y compromiso, las empresas turísticas que ofrecen servicios crueles y agresivos hacia los animales irán desapareciendo poco a poco, porque sólo funcionarán si hay un turista que las consuma.

Debido a que el bienestar de los animales depende de nuestra forma de proceder, es bueno estar informados y difundir el mensaje entre nuestros allegados y explicarles por qué es importante no consumir estas prácticas, más allá de que suenen comunes. Si pasamos el mensaje, poco a poco se irá multiplicando. Devolvamos a los animales a la naturaleza, a donde verdaderamente pertenecen.

Para saber cómo ser un turista responsable, ¡podés visitar esta guía http://bit.ly/2mQDU3d con consejos y recomendaciones!

www.proteccionanimalmundial.org

 


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