Interés General

Por una ciudad sin barreras

31 de Enero, 2018 | por Dolores Senmartín, voluntaria de Ecomanía
ACCESO YA es una ONG que trabaja, desde el 2001, al servicio de la inclusión social de personas con discapacidad física o movilidad reducida, a través de la defensa jurídica del derecho al acceso.

¿Alguna vez te pusiste a pensar en cuántos obstáculos tiene que superar una persona discapacitada para llegar a destino, dentro de nuestra ciudad? Colectivos inaccesibles, rampas bloqueadas por autos, la inexistencia de ascensores en edificios, tanto públicos como privados, entre otros.Afortunadamente, hay gente preparada y con un corazón enorme que lucha diariamente por el derecho a una ciudad sin barreras.

ACCESO YA surgió como resultado de la resolución positiva del caso de discriminación por parte de la línea aérea Southern Winds a pasajeros en sillas de rueda que, en agosto de 2001, fueron privados de volar.

Mariela Tesler, abogada de la ONG, explica que la accesibilidad es un derecho inalienable que implica que todas las personas puedan hacer uso de los ámbitos públicos y privados para desarrollar sus potencialidades económicas, sociales, culturales e individuales. Es por esto que la sociedad tiene la obligación de garantizar su cumplimiento y facilitar la integración de todos los seres humanos. “Además, éste es un derecho que permite el goce y disfrute de otros derechos. Si una persona no puede acceder a un lugar, se lo está restringiendo de muchas otras actividades y eso es discriminación”.

Por su parte, la coordinadora María Josefina Macias cuenta que las principales actividades de la fundación consisten en investigar las barreras urbanas, arquitectónicas y legales del entorno, realizar denuncias para lograr la efectiva vigencia de las leyes de accesibilidad y concientizar a través del contacto directo con la comunidad en actividades abiertas.

Por ejemplo, mediantela campaña “Escuelas accesibles ya”se firmaron acuerdos con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se realizaron obras con el fin de cumplir con la accesibilidad plena en los establecimientos educativos. Gracias a esto, se puede afirmar que actualmente, de 720 escuelas públicas, más de 600 son accesibles y, entre ellas, hay 299 con accesibilidad total.

Ambas referentesinsisten en la importancia de que la inclusión se inculque desde la infancia, liberando a los niños de los prejuicios y fomentando la accesibilidad en las escuelas.

Otra de las campañas es “Rallydad”, que se lleva a cabo una vez al año recordando la sanción de la Ley Nacional de Accesibilidad. La consigna es ponerse en el lugar del otroy recorrer en silla de ruedasun circuito urbano determinado para visualizar las dificultades que esto implica.

Por último, mediante la iniciativa “Yo tapé una rampa”, los voluntarios de la fundación pegan calcomanías en los automóviles que obstruyen rampas de acceso a calles y veredas. Esto permite reflexionar acerca de la importancia de la libre circulación.

El mayor inconveniente que se presenta en la sociedad es que las personas consideran la falta de acceso como un problema ajeno a ellos. Con respecto a esto, María dice: “La realidad es que a todos nos puede pasar. Todos vamos a envejecer y vamos a querer movilizarnos con facilidad. Estas acciones no están orientadas únicamente a discapacitados, sino también a ancianos, niños, embarazadas y cualquier persona con movilidad reducida”.

Las representantes ponen énfasis en la falta de concientización en la sociedad, ya que los problemas más frecuentes residen en los ciudadanos que estacionan en las paradas de colectivo o que tapan las rampas de discapacitados. Afirman recibir 15 denuncias por día.

Otro de los mayores problemas es el transporte. Los colectivos, los medios más utilizados, no cumplen con las condiciones de accesibilidad necesarias. “El personal no está capacitado, los choferes no estacionan como deben ni bajan las rampas. Todo depende de la voluntad del conductor y generalmente es nula”,expresa la coordinadora de la ONG.

En cuanto a los subtes, no hay ascensores en funcionamiento. Tampoco hay baños adaptados para discapacitados. Por otro lado, la distancia entre el andén y el coche no se adecua a lo requerido por la silla de ruedas.

Sin recibir ningún tipo de fondo o subsidio estatal, todo el apoyo proviene de sus voluntarios. Este es el día a día de ACCESO YA, con momentos de mucha alegría pero también de mucha hostilidad.Pero con un firme propósito: trabajar por una sociedad justa e inclusiva en la que todas las personas puedan alcanzar el desarrollo pleno.

¿Qué podés hacer vos para ayudar? Detectar y denunciar cualquier tipo de barrera arquitectónica de la ciudad, sumarte como voluntario y ser parte de la causa, o colaborar con una donación online.

Conocé tus derechos en accesoya.org.ar y seguí las campañas en facebook.com/accesoya




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